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Regreso a clases presenciales antes de terminar el ciclo escolar 2020-2021

Foto: UAM

Todo parece indicar que el pronóstico del Presidente Andrés Manuel López Obrador de volver a clases presenciales antes de que concluya el ciclo escolar 2020-2021, se va a  cumplir.

Y es que la Secretaría de Salud difundió el semáforo de riesgo epidémico de COVID-19 en donde se destaca que 14 Estados del País se ubican en color verde.  Dicho semáforo estará vigente del 10 al 23 de mayo de 2021.

Como se recordará, la Secretaría de Educación Pública estableció 3 condiciones para que un Estado pueda abrir las aulas escolares a las clases presenciales:

1.- Semáforo verde.

2.- Personal educativo vacunado.

3.- Regreso a clases voluntario.

La propia Delfina Gómez Álvarez estimó que el 21 de mayo se cumplirá con la meta de vacunar a todo el personal educativo del País.

En ese  sentido y con base a las tendencias de contagios, cifras y estimaciones del Gobierno Federal, el regreso a clases, el cual se precisa, será escalonado, puede concretarse antes de que concluya el presente ciclo escolar. 

Sin embargo, en un tema tan complejo como la apertura de las escuelas, más que cifras y estimaciones lo que se requieren son certezas.   Y es aquí donde falla el Gobierno Federal.

Falla porque el pasado 3 de mayo, el Estado de Campeche activó el protocolo de seguridad escolar por Covid-19 debido al contagio de una Maestra.  Es decir, el Gobierno de Campeche cerró la escuela por 14 días naturales.

Sin embargo, el encargado del control de la epidemia en el País, Hugo López-Gatell, se encargó de socavar esta acción del Gobierno de Campeche, ya que el día 6 de mayo, aseguró que no se deben cerrar las escuelas donde se presente un contagio de COVID-19.  Entonces, ¿en qué quedamos? ¿se cierra la escuela o no se cierra?

Tales contradicciones no ayudan, más bien entorpecen.

Coincidimos.  Hace falta el regreso a clases presenciales, que los estudiantes del País regresen a la experiencia escolar que se vive en las aulas, que se intente contrarrestar el rezago educativo como consecuencia de la pandemia, que se busquen alternativas para recuperar a los alumnos que perdió el sistema educativo, pero sobre todo, lo más importante: hace falta un Gobierno que genere certidumbre en las comunidades escolares.