En medio del llamado a construir escuelas seguras y fomentar una Cultura de Paz, el dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, Alfonso Cepeda Salas, puso sobre la mesa una realidad que se vive todos los días en las aulas: los docentes están siendo rebasados por la atención de alumnos con problemas socioemocionales.
Durante el VI Pleno Extraordinario de la Sección 12 en Durango, el líder sindical reconoció que, aunque los maestros detectan casos de estudiantes con afectaciones emocionales o psicológicas, la carga laboral les impide brindarles el seguimiento necesario.
Y es que advirtió que la falta de tiempo, las exigencias administrativas, la planeación académica y la atención de grupo limitan la posibilidad de que los docentes acompañen de manera integral a los estudiantes, e incluso de conocer su contexto familiar, muchas veces origen de los conflictos.
“(Los maestros) no pueden atender a los alumnos que detectan con problemas socioemocionales, y no hay tiempo para ir a visitar su casa y ver cómo vive la familia y si el problema viene de ahí”.
Ante tal panorama, Cepeda Salas planteó la urgencia de incorporar trabajadores sociales en cada zona escolar, que permitan detectar, canalizar y dar seguimiento a los casos más delicados, descargando así una responsabilidad que hoy recae casi por completo en el magisterio.
“Por eso estamos planteando que por lo menos en cada zona escolar debe haber una trabajadora social o un trabajador social que ayude a detectar a esos alumnos con problemas psicológicos y que puedan atenderse”, agregó.
En tanto pidió a toda la comunidad escolar unirse a la campaña ¡Ármate de Valor por una Cultura de Paz!, emprendida por el SNTE en 2024 y reconocida por la UNESCO como acción efectiva en la resolución pacífica de conflictos y la convivencia escolar.
En ese sentido dijo que reconstruir el tejido social es tarea de todos, por lo que hizo un llamado “para que podamos vivir en paz, en armonía, en concordia, que podamos transitar por las carreteras de este país como hace años, sin el temor de ser asaltados y de que hasta nuestra integridad física se vea en peligro. Entonces continuemos con estas campañas, sigamos participando, porque es por el bien de todos”.
