EL TIEMPO Y EL ESPACIO DE LA DIALÉCTICA EN LA NUEVA ESCUELA MEXICANA. Reflexiones críticas desde el aula de la educación primaria (cuarta y última parte)

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El presente artículo examina la dialéctica contemporánea y su aplicación en la educación, con especial énfasis en la Nueva Escuela Mexicana (NEM).


1.La dialéctica contemporánea

En esta última entrega de nuestro artículo sobre dialéctica, apuntamos las ideas más recientes que sobre el tema hemos identificado a lo largo de nuestra investigación sobre “Capitalismo, capital humano y la NEM”. En este sentido, abordamos la dialéctica contemporánea que es, ante todo, un método crítico y no un sistema cerrado, que se ocupa de las contradicciones constitutivas de la realidad social y, que nos permite reconocer que ésta ya no conduce a una síntesis reconciliadora, sino que mantiene abierta la posibilidad de transformación.

De acuerdo con lo expuesto, en este cierre dialéctico nos preguntamos si —¿puede un solo hilo tejer la crítica al capital, la emancipación epistémica y la salud psíquica?—para ello, proponemos entrelazar tres vectores que atraviesan nuestras aulas: la negatividad productiva que Žižek rescata como motor del acontecimiento, la ecología de saberes que Sousa Santos erige contra el epistemicidio, y la advertencia de Han sobre la positividad que devora la subjetividad contemporánea. Juntos delinean un horizonte HUMACRÍTICO donde la NEM se piensa no como receta sino como laboratorio vivo: un espacio en el que las tensiones entre mercado y comunidad, tecnología y humanidad, rendimiento y ocio, lejos de neutralizarse, permanecen abiertas para que la educación siga siendo —parafraseando a Marx— el terreno de la libertad por conquistar.

2. El pensamiento dialectico de Slavoj Žižek:la brecha paraláctica como núcleo de una dialéctica crítica y emancipadora.

La dialéctica contemporánea sigue siendo una herramienta filosófica y metodológica clave en campos como la educación. Slavoj Žižek, uno de los pensadores más influyentes de nuestra época, ha revitalizado el concepto desde una perspectiva psicoanalítica crítica. Para Žižek, “…la dialéctica no es solo un proceso de reconciliación, sino una afirmación radical de la diferencia” (Žižek, 2008, p. 62). Esto significa que, lejos de buscar una síntesis que elimine las tensiones, la dialéctica moderna pone énfasis en la coexistencia y el reconocimiento de las contradicciones como motor de transformación.

En el ámbito educativo, la dialéctica se observa en las tensiones entre las demandas de un sistema globalizado que prioriza competencias técnicas y la necesidad de una educación contextualizada y crítica. La Nueva Escuela Mexicana (NEM), por ejemplo, se enfrenta al desafío de integrar una pedagogía inclusiva y comunitaria en un marco que sigue sujeto a dinámicas neoliberales.

Desde la perspectiva de Žižek, estas contradicciones no deben ser ocultadas bajo un discurso de armonía, sino analizadas como una manifestación de las tensiones estructurales del sistema. Así, un currículo que busca promover valores culturales locales mientras prepara a los estudiantes para un mercado globalizado refleja estas contradicciones inherentes. La solución no es eliminarlas, sino entenderlas como un punto de partida para transformar el sistema educativo hacia una estructura que permita el florecimiento de múltiples formas de conocimiento.

Para Žižek, la dialéctica es la brecha paraláctica[1]: “el enfrentamiento de dos perspectivas estrechamente vinculadas entre las que no existe un terreno común neutral” que no desemboca en síntesis reconciliadora; es un vacío constitutivo que desgarra la realidad y, a la vez, la hace pensable. Lo que nos hace pensar en la utilidad de la dialéctica desde una visión que des-naturaliza el orden, al mostrar la contradicción interna, revela la violencia que sostiene el capitalismo tardío.

De igual forma se puede entender que la dialéctica desde la visión de Žižek facilita la activación política, al considerar la imposibilidad de cerra la brecha mantiene abierta la potencia de un «evento» emancipador. Con ello, también se abre la posibilidad de pensar la subjetividad que nos permite acercarnos a la la fisura entre deseo y realidad que impide toda identidad plena y obliga a la reflexión crítica permanente.

3. La dialéctica de Boaventura de Sousa: la dialéctica de ausencias-emergencias en el currículo de la NEM

Desde la postura de Boaventura de Sousa Santos, propone una dialéctica de las ausencias y de las emergencias. Con esto se platea una crítica a la lógica occidental (pensamiento abismal[2]) que invisibiliza los saberes del Sur global y exige una traducción Intercultural que mantiene la tensión entre conocimientos. “El pensamiento moderno es un pensamiento abismal… La lucha por la justicia global debe ser también una lucha por la justicia cognitiva” (Santos, 2007, p. 47).

Así, podemos observar que estas ideas dialogan de forma directa con la NEM, que en su plan de estudios 2022 parte de reconocer la “diversidad social, territorial, lingüística y cultural” colocando a la comunidad como núcleo integrador de los procesos de enseñanza y aprendizaje, con el fin de “construir un currículum con unidad nacional desde la diversidad” (SEP, 2022, pp. 2–3). Además, la NEM exige codiseñar los programas “de acuerdo con la realidad social, territorial y cultural” (SEP, 2022, p. L13), abriendo un espacio institucional para que los conocimientos comunitarios que históricamente fueron considerados ausencia entren al aula como contenidos legítimos, reafirmando las ideas de este pensador desde una visión que va de la invisibilidad a la visibilidad de los saberes del sur.

Desde Souza se puede decir que; la NEM operacionaliza la dialéctica de ausencias/emergencias al (a) legitimar saberes subalternos mediante el codiseño curricular, (b) instituir la traducción intercultural como método pedagógico, y (c) vincular la justicia curricular con la justicia cognitiva. De este modo, transforma la escuela en un espacio pos-abisal donde los conocimientos del Sur global no solo se reconocen, sino que se vuelven criterios de validez para repensar el conocimiento escolar.

Por tanto, la dialéctica formulada desde Souza se expresa en la “dialéctica de las ausencias y de las emergencias”: un procedimiento que “muestra que muchas prácticas y saberes son producidos como inexistentes por las matrices hegemónicas de conocimiento”. Que además sirve para genera “justicia cognitiva al visibilizar el epistemicidio, desarrollando una traducción intercultural al articular saberes pluriversos sin reducirlos a lo lógica occidental y finalmente con la intención de desarrollar la emancipación social, convirtiendo lo ausente en presencia para ampliar el horizonte de luchas contra el capitalismo, colonialismo y patriarcado.

4. La dialéctica de Byung-Chul Han: Auto-optimización, burnout y la recuperación dialéctica del ocio como acto HUMACRÍTICO

Por otro lado, pensadores como Byung-Chul Han, afirman que el capitalismo actual sostiene una lógica paradójica que combina libertad con dominación:

“La dominación se consume en el momento en que la libertad y la vigilancia se aúnan. El régimen de la información se desenvuelve sin ningún tipo de restricción disciplinaria. No se obliga a la gente a tener una visibilidad panóptica[3]. Más bien esta se exponen sin ninguna coacción externa, por una necesidad interior” (Han, 2022, p. 15).

Esta afirmación nos permite profundizar en la tención dialéctica presente en la NEM, dado que ésta trata de conciliar una pedagogía critica e inclusiva con un sistema económico y cultural que promueve la autoexposición, la optimización personal y la competencia.

Byung- Chul Han diagnostica el paso de la “dialéctica de la negatividad” –propia de la sociedad disciplinaria– a una “dialéctica de la positividad”: exponiendo que las enfermedades neuronales del siglo XXI siguen una dialéctica no de la negatividad, sino de la positividad; son patologías que provienen de un exceso de positividad y autoexplotación mediada por el gran panóptico de las redes sociales.

En este sentido la postura de Byung- Chul Han advierte que el paso de la negatividad disciplinaria a la positividad neoliberal convierte la tensión dialéctica en auto-optimización sin límite. La NEM, al poner en el centro la co-responsabilidad comunitaria, la salud integral y la evaluación dialógica, reactiva la negatividad emancipadora: invita a reconocer límites, nombrar opresiones y reconstruir la escuela como laboratorio de crítica y cuidado mutuo. Así, las patologías del exceso de rendimiento que Han diagnostica encuentran en la propuesta curricular mexicana un contrapunto pedagógico orientado a la dignidad colectiva y a la justicia cognitiva.

Así, podemos afirmar que la dialéctica propuesta desde el autor coreano hace un fuerte critica del neoliberalismo, al mostrar cómo es que el sujeto-empresario interioriza la explotación mediante proyectos, motivación y auto-optimización que le impide la vida, la vida ética o vida buena.

De igual manera encontramos que esta visión dialéctica nos hace reflexionar sobre la auto-violencia al borrarse la alteridad y el conflicto externo, la contradicción se vuelve autoinmune (burnout, depresión) situaciones que se dan como hechos naturales que nada puede cambiarlas, pero que son actos puros humanos que deben ser eliminados para una vida en HUMACRITICIDAD.

Así al recuperar la negatividad, se puede entender y reivindicar límites, descanso y alteridad como condiciones de sanidad psíquica y política. Asunto que resuena con la visión de la NEM cuando expresa su posición ante el ocio.

En esta clave dialéctica —¿cómo negar las sombras que nos configuran? — asumimos que la auto-violencia emerge cuando se diluye la alteridad y el conflicto se repliega hacia el interior, incubando fatiga, burnout y depresión que el discurso neoliberal presenta como inmutables ‘leyes naturales’ (Han, 2015, pp. 4-7). Frente a tal fatalismo, la HUMACRITICIDAD que proponemos exige reinstalar la negatividad creadora: reconocer el límite, vindicar el descanso y abrir el aula al encuentro con el otro como condiciones mínimas de salud psíquica y política. Esta apuesta dialoga con la Nueva Escuela Mexicana cuando, al reivindicar el ocio pedagógico como tiempo de recreación crítica, convierte el intervalo lúdico en el “reino de la libertad” que Marx anticipó más allá del trabajo necesario (Marx, 1894/1993, p. 706; SEP, 2024, p. 121). Así, la escuela deja de ser fábrica de rendimientos y se torna laboratorio de humanidades insurgentes, donde la pausa misma deviene acto de resistencia colectiva.

5. Prospectiva: La evolución de la dialéctica y su abordaje en la educación.

En las próximas décadas, la dialéctica probablemente evolucionará en dos direcciones principales:

  • Integración con la Inteligencia Artificial y el Análisis de Datos. La educación del futuro será profundamente influida por tecnologías avanzadas. Las herramientas de análisis de datos permitirán identificar contradicciones y tensiones en tiempo real dentro de los sistemas educativos. Por ejemplo, se podrían mapear las brechas entre las metas declaradas de inclusión y los resultados reales, lo que facilitará ajustes dinámicos en las políticas y los programas curriculares. Desde una perspectiva dialéctica, estas herramientas no resolverán las contradicciones automáticamente, pero servirán como un medio para visibilizarlas y enfrentarlas.
  • Reconocimiento de Pluralidades Epistémicas La dialéctica se enriquecerá con un enfoque poscolonial que dará voz a epistemologías alternativas. Según Boaventura de Sousa Santos, el futuro de la educación requiere una “ecología de saberes” que reconozca la coexistencia de múltiples formas de conocimiento (Santos, 2009). En este marco, la dialéctica no será vista como una herramienta para llegar a una verdad única, sino como un método para articular las diferencias y tensiones entre saberes occidentales, indígenas, y tecnológicos.
  • Reconstrucción de la Crítica Dialéctica en Espacios Virtuales Žižek argumenta que “…la digitalización de la vida social no elimina las contradicciones; las amplifica” (Žižek, 2020, p. 104).  Por su parte, Byung-Chul Han, sostiene que; “La digitalización agrava la atrofia del tiempo. La realidad se desintegra en información, cuyo margen de actualidad es muy reducido. Las informaciones dependen del acicate de la sorpresa. De este modo, fragmentan el tiempo. También se fragmenta la atención” (Han, 2023, p. 35). En la educación, esto implicará un replanteamiento de la dialéctica como crítica negativa en entornos virtuales. Los educadores deberán enfrentarse a la alienación y fragmentación propias de la tecnocultura, utilizando la dialéctica para cuestionar y reimaginar las relaciones de poder en las aulas digitales.

6. Futuro dela Educación desde la Dialéctica

En 2050, los sistemas educativos podrían estar diseñados alrededor de un modelo dialéctico fluido, en el que las contradicciones sean reconocidas y gestionadas como oportunidades de aprendizaje. Este modelo combinará:

  • Pedagogías críticas y tecnológicas: Una educación híbrida que integre herramientas tecnológicas con reflexiones críticas para cuestionar las estructuras de poder.
  • Proyectos dialógicos globales: Colaboraciones entre estudiantes de diversos contextos culturales para explorar contradicciones globales como el cambio climático o la justicia social.
  • Flexibilidad curricular: Currículos diseñados para adaptarse a contextos locales mientras abordan problemáticas globales, permitiendo la incorporación de epistemologías plurales.

La educación dejará de ser un sistema rígido y se convertirá en un espacio dinámico, donde los estudiantes participen activamente en la construcción de su aprendizaje, utilizando la dialéctica como una herramienta para comprender y transformar su realidad.

7. Dialéctica de lo humano y lo tecnocientífico.

En un contexto dominado por la tecnociencia, nuestro discurso educativo no rechaza la tecnología, pero sí la somete a un análisis crítico. Reconociendo su potencial para transformar la educación, pero también sus riesgos de deshumanización. Por ello, utilizar la dialéctica para plantear preguntas esenciales: ¿Cómo integrar la tecnología sin perder de vista los valores humanos? ¿Cómo construir una educación que forme ciudadanos críticos frente a los avances digitales? Resulta esencial.

8.Construcción del conocimiento como proceso dialógico.

La dialéctica está presente en cómo concebimos el aprendizaje: no como una transferencia lineal de información, sino como un diálogo constante entre los saberes previos de los estudiantes, los conocimientos formales y las realidades sociales que viven. En este sentido, nuestro discurso educativo se orienta a crear puentes entre la experiencia cotidiana y los saberes teóricos, desafiando la jerarquía tradicional entre maestro y estudiante.

En conclusión, nuestra visión de la dialéctica en la educación se fundamenta en la idea de que las contradicciones no son obstáculos, sino puntos de partida. En un contexto donde la educación se ve constantemente tensionada por fuerzas externas como el capitalismo, la tecnociencia y las demandas del mercado laboral, la dialéctica es una herramienta que permite mantener vivo el proyecto de una educación humanista, crítica y liberadora una educación HUMACRITICA.

Con esta perspectiva, nuestro discurso educativo busca no solo teorizar sobre las tensiones del sistema, sino transformarlas en propuestas concretas que inspiren el cambio en los estudiantes, en los docentes y en las comunidades. En este ejercicio, la dialéctica no es solo una metodología, sino una ética que guía nuestras palabras y acciones.

Nota ética: este articulo ha sido potenciado con IA.

Bibliografía:

Han, B.-C. (2022). Infocracia: El régimen de la información . Editorial Herder.

Han, B.-C. (2023). La crisis de la narración . Editorial Herder.

Freire, P. (1970). Pedagogía del oprimido. Siglo XXI Editores.

Giroux, H. (2001). Theory and resistance in education: Towards a pedagogy for the opposition. Bergin & Garvey.

Santos, B. de S. (2009). Una epistemología del sur: La reinvención del conocimiento y la emancipación social. Siglo XXI Editores.

Žižek, S. (2008). The Sublime Object of Ideology. Verso.

Žižek, S. (2020). Pandemic! COVID-19 Shakes the World. OR Books.

 

[1] Nota Bene: Para Slavoj Žižek, la “brecha paraláctica” (parallax gap) es la figura que mejor expresa la dialéctica contemporánea. El término proviene de la astronomía: el parallax es la diferencia en la posición aparente de un objeto cuando se observa desde dos lugares ligeramente separados. Žižek traslada esa idea al ámbito filosófico para subrayar que, allí donde tenemos dos perspectivas incompatibles pero inseparables, no existe un “terreno neutro” que pueda conciliarlas: la realidad misma se constituye a partir de ese desajuste irreductible.

[2] Nota Bene: Sousa Santos llama pensamiento abismal a la lógica epistémica hegemónica de la modernidad occidental que traza “líneas radicales que dividen la realidad social en dos universos: el de ‘este lado de la línea’ y el del ‘otro lado de la línea’”; todo lo que queda “del otro lado” se produce como inexistente (Santos, 2007/2009, p. 31).

[3] Nota Bene: Byung-Chul Han señala que, en la era de la información, esa vigilancia se integra con la libertad de comunicar: ya no necesitamos guardianes visibles; somos nosotros quienes instalamos la cámara apuntando a nuestra vida cotidiana mediante redes sociales, teléfonos inteligentes y cuantificadores biométricos.


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