De la “lucha” por el agua, a los libros de texto. El contexto chihuahuense

Los libros de texto son, antes de ser distribuidos, propiedad de la nación...
Image

Son muy cínicos los panistas; las autoridades, los gobernantes y sus voceros. No hay forma de que, jurídicamente, tengan razón. Ya publicados los programas sintéticos en el Diario Oficial de la Federación (DOF), no hay cómo cuestionar que los LTG se hicieron “sin rumbo”. Incluso, antes de que estuvieran publicados, no había argumento sostenible respecto a eso, pero pues ya sabemos cómo son.

En el DOF también se derogaron los planes de estudio correspondientes a la reforma del calderonato y del peñismo, o sea, el “Acuerdo 592” y el de “Aprendizajes Clave”. ¿Qué materiales podría construir cualquier gobierno de oposición como el que tenemos si, para que puedan ser distribuidos, tienen que estar autorizados por la SEP y, además, sujetarse a los planes y programas de estudios actuales -o sea la Nueva Escuela Mexicana-?

Pero la flamante gobernadora nos aparece hoy con un mensaje demagógico llamando a la comunidad a donar en “centros de acopio” los libros anteriores. ¿Qué no entenderá que esos libros pertenecen a una reforma educativa ya abrogada? Se quejaban tanto de los errores en los libros de texto y ahora solicitan los libros ya contestados a las familias.

Por otra parte, los libros de texto son, antes de ser distribuidos, propiedad de la nación. Pero después, son propiedad de las NNA. Como decía un hermano: ¿qué sigue, pedirle a la comunidad que les donen butacas? No entienden que no entienden. No entienden su responsabilidad.

Evidentemente, este tema se está “resolviendo” en términos electoreros. Los fachos saben muy bien que no hay argumento jurídico que alcance para ir en contra de los libros de texto gratuitos y de las atribuciones que la Ley General de Educación y la Constitución Política le dan a la SEP. Sin embargo, en lo que son peras o son manzanas, le están atizando a los prejuicios de la ignorancia para hacer del tema de los libros de texto una “confrontación” con el gobierno federal. Justo como lo hicieron con la falsa “lucha” por el agua que administraron, electoreramente, de una manera miserable.

Con todo y eso, las y los maestros hemos salido a defender los LTG y la Educación Pública: testimonios, foros, amparos, mensajes, programas de radio, televisión, manifiestos, pronunciamientos, videos, fotos, carteles en todas las redes sociales. Porque los retrógradas son los gobernantes y porque en Chihuahua, como hijxs del pueblo, sí sabemos lo que representa la Educación Pública y también la dignidad humana.

Ya nomás una última cosa: ya dejen de decirse humanistas esos gobiernos que están en contra de la Educación Pública. Ya dejen la hipocresía. Ojalá lo entiendan pronto.

TEMÁTICAS: