La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) rechazó la convocatoria al VIII Congreso Nacional Extraordinario del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), y lanzó senda acusación de su dirigente, Alfonso Cepeda Salas, de impulsar una reforma estatutaria para favorecer la permanencia de la actual cúpula sindical y limitar la participación democrática de los trabajadores.
En un pronunciamiento fechado el 10 de octubre, la organización disidente calificó de simulada y amañada la consulta mediante la cual, advierte que Cepeda Salas habría obtenido respaldo para continuar al frente del sindicato durante otros ocho años o más.
La CNTE sostuvo que la convocatoria al Congreso, programado para los días 7, 8 y 9 de enero de 2027, busca poner en marcha una reforma estatutaria que permitiría la reelección de secretarios generales seccionales y del propio dirigente nacional, además de restringir la libertad de participación en los procesos sindicales.
Acusa a Cepeda de subordinar al SNTE a Morena
En el documento, la Coordinadora acusó a las dirigencias históricas del SNTE de utilizar la representación sindical para negociar posiciones políticas y preservar privilegios, y señaló que Alfonso Cepeda mantiene una política de subordinación a los intereses de Morena.
Así también cuestionó la afiliación de trabajadores sin su consentimiento y el presunto uso de la estructura sindical con fines políticos y electorales, por lo que demandó investigar y esclarecer estas prácticas.
Otro de los señalamientos se dirigió a la decisión de aplazar la renovación de las dirigencias seccionales cuyos periodos estatutarios ya vencieron, para realizar los procesos después de las elecciones de 2027.
Y es que la CNTE consideró que esta medida fortalece el control de la burocracia sindical y vulnera el derecho de los trabajadores a elegir a sus representantes.
Exige reforma desde las bases
La organización disidente aclaró que no se opone a una reforma estatutaria, sino a que esta sea diseñada desde la cúpula y aprobada sin una participación efectiva del magisterio.
Por ello, demandó que cualquier modificación a las reglas internas del SNTE se construya desde las bases, mediante asambleas y espacios de discusión en los que los trabajadores puedan decidir libremente el rumbo de su organización.
En tanto reiteró su exigencia de abrogar la Ley del ISSSTE de 2007 y regresar a un sistema solidario de pensiones, así como garantizar la independencia sindical frente al gobierno, los partidos políticos y los intereses patronales.
“¡Charros del SNTE, la cuenta está pendiente!”, sentenció la CNTE al cerrar su pronunciamiento, en el que llamó a fortalecer la organización colectiva y la movilización magisterial para defender los derechos laborales.
