Cepeda Salas truena contra la “nefasta reforma de 2007” del ISSSTE: pide derogarla

El líder del SNTE acusó que la reforma de 2007 del ISSSTE afectó las condiciones de retiro de miles de trabajadores del Estado.


Desde la tribuna del Senado de la República, el senador y líder del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Educación (SNTE), Alfonso Cepeda Salas, advirtió que existe una deuda histórica con la clase trabajadora al servicio del Estado, por lo que urgió a avanzar hacia un sistema de pensiones más justo para quienes laboran en el sector público.

Durante su intervención, el legislador guinda reconoció que en los gobiernos de la llamada Cuarta Transformación se han registrado avances importantes en materia de seguridad social.

Y como ejemplo mencionó la creación del Fondo de Pensiones para el Bienestar impulsado por el expresidente Andrés Manuel López Obrador, así como el decreto de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para congelar la edad de jubilación de los trabajadores contemplados en el décimo transitorio.

Sin embargo subrayó que el gran desafío pendiente es dejar sin efecto la reforma de 2007 del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), al considerar que afectó las condiciones de retiro de miles de trabajadores del Estado.

En ese sentido, urgió aumentar la aportación del Estado en su calidad de patrón, tal como ocurrió en 2020 para los trabajadores del apartado A, además de homologar los topes de pensiones entre los apartados A y B del servicio público, y pasar de 10 a 25 UMAS

El Estado no puede ser menos que el sector empresarial, ni sus trabajadores son de segunda categoría. Las y los trabajadores del apartado B merecen salarios y pensiones justas y proporcionales. Y para que esto suceda, debemos erradicar todos los dispendios, lujos y privilegios”, expresó.

Por último trazó como meta y compromiso “dejar sin efecto la nefasta reforma de 2007”.

Y sentenció:

“Es una deuda que muy pronto tenemos que saldar en este Senado de la República. Hoy queda claro que la ruta de la transformación no son las pensiones de hambre ni mucho menos las pensiones millonarias.”