Toluca, Estado de México.- En el marco del 5º Congreso Estatal de Escuelas Normales, se llevó a cabo el pasado 10 de marzo la conferencia magistral “El rol del docente en la era de la IA: Diseñando experiencias significativas del aprendizaje”, impartida por el académico Luis Medina Velázquez, quien convocó a repensar la función del profesorado ante el avance de la inteligencia artificial en los procesos educativos.
El ponente —licenciado en pedagogía y en ciencias de la comunicación, con especialización en tecnologías para la educación, maestro en educación y doctor en evaluación educativa por la Universidad Anáhuac— propuso abrir un espacio de reflexión crítica sobre el papel del docente en un contexto marcado por el desarrollo acelerado de algoritmos y sistemas de inteligencia artificial.
Ante un auditorio integrado por directoras y directores de las Escuelas Normales públicas del Estado de México, subdirectoras y subdirectores académicos y administrativos, investigadores educativos, docentes y estudiantes, el especialista subrayó que existen dimensiones pedagógicas que la inteligencia artificial no puede replicar, como la intuición, la empatía y el modelaje de valores, elementos que convierten al aula en un espacio de encuentro humano y formativo.
Durante su exposición, Medina Velázquez abordó temas centrales como el quehacer docente, el fin último de la educación, los desafíos que ha traído la inteligencia artificial generativa, aquello que la IA no puede enseñar y la necesidad de repensar la educación del siglo XXI.
El investigador afirmó que la educación constituye un derecho inalienable de toda persona, pero también un proceso profundamente humano que busca el perfeccionamiento integral del individuo. “La educación ayuda al ser humano a construir su proyecto de vida, desarrollar sus capacidades, alcanzar la realización personal y contribuir a la transformación social”, señaló.
En este sentido, enfatizó que el docente debe asumirse no sólo como instructor, sino como modelo y guía en el proceso de formación de sus estudiantes. “Educamos por lo que somos, no sólo por lo que explicamos”, expresó al destacar que la tarea educativa implica una entrega ética y vocacional orientada al desarrollo humano.
Durante la conferencia, el académico presentó distintas visiones históricas sobre la figura del maestro, quien ha sido concebido como intelectual, científico, profesional reflexivo, estratega, actor político, técnico, artista, humanista e incluso como un artesano moral, responsable de acompañar el proceso de crecimiento de sus estudiantes.
Para contextualizar el momento histórico actual, Medina Velázquez expuso una línea de tiempo sobre las revoluciones industriales y su impacto en la educación. Desde la mecanización impulsada por la máquina de vapor en el siglo XVIII, pasando por la producción en masa basada en la electricidad, la automatización derivada de las tecnologías de la información, hasta la actual etapa de digitalización caracterizada por la inteligencia artificial, el internet de las cosas, la robótica y los sistemas ciberfísicos.
En este escenario, definió la inteligencia artificial como una rama de la informática cuyo objetivo es diseñar tecnologías capaces de emular procesos propios de la inteligencia humana, como el aprendizaje, el reconocimiento de patrones y la toma de decisiones a partir de datos.
El especialista advirtió que el uso de la IA en la educación presenta beneficios y riesgos. Entre los impactos positivos destacó la posibilidad de personalizar el aprendizaje, automatizar procesos de evaluación, ofrecer retroalimentación inmediata y realizar un seguimiento más preciso del progreso de los estudiantes.
Sin embargo, también alertó sobre diversos efectos negativos, como la ampliación de la brecha digital, el plagio académico, la dependencia tecnológica, los sesgos algorítmicos y el debilitamiento del pensamiento crítico.
Particularmente, señaló que utilizar la inteligencia artificial generativa como sustituto del pensamiento puede provocar atrofia cognitiva, al impedir que los estudiantes desarrollen procesos fundamentales como investigar, sintetizar y argumentar. Asimismo, advirtió que el uso indiscriminado de estas herramientas puede poner en riesgo la integridad académica, ya que la relación entre docentes y estudiantes se sustenta en un principio de confianza y honestidad.
Como alternativa, el investigador propuso promover un uso crítico, reflexivo, creativo, ético y responsable de la inteligencia artificial, de modo que estas tecnologías se conviertan en herramientas para pensar y aprender, y no en atajos para evadir el proceso formativo.
Entre sus recomendaciones destacó la necesidad de redefinir las formas tradicionales de evaluación para valorar los procesos de aprendizaje y no únicamente los productos, así como atender los dilemas éticos asociados con la inteligencia artificial, entre ellos los sesgos de los algoritmos, las llamadas “alucinaciones” de los sistemas generativos, la autoría de los contenidos y la protección de datos.
A lo largo de su trayectoria académica, Medina Velázquez ha ocupado diversos cargos de liderazgo, entre ellos la coordinación académica de programas de posgrado y del Centro Anáhuac de Investigación y Servicios Educativos (CAISE). Su trabajo docente e investigativo se ha centrado en la docencia, la evaluación y la innovación educativa, áreas desde las cuales impulsa la reflexión crítica sobre el futuro de la educación.
La conferencia formó parte de las actividades académicas del congreso estatal, que reúne a las comunidades normalistas del Estado de México para dialogar sobre los retos actuales de la formación docente y el papel de la educación en un mundo marcado por cambios tecnológicos acelerados.