La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) respondió con firmeza a las declaraciones de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien esta mañana en su conferencia aseguró que el diálogo con el magisterio disidente sigue abierto, aunque se mantiene a través de la Secretaría de Educación Pública y la Secretaría de Gobernación.
En un posicionamiento, la CNTE acusó que existe una “campaña de linchamiento y cerrazón gubernamental”, pero sostuvo que su jornada de lucha ha obligado al gobierno federal a emitir un llamado formal al diálogo. Sin embargo, descalificó de entrada estos canales institucionales al considerar que ambas dependencias “carecen de capacidad resolutiva”.
El magisterio disidente respaldó su postura recordando un documento fechado el 20 de mayo de 2025, firmado por titulares de Gobernación y Educación, en el que —según señalaron— se plantea que los acuerdos alcanzados en mesas de trabajo serían posteriormente turnados a la consideración de la presidenta, lo que, a su juicio, evidencia la falta de poder real de negociación en dichas instancias.
“De ese diálogo no vamos a obtener respuestas favorables”, advirtió la CNTE, al insistir en que las decisiones de fondo no se toman en esas secretarías.
Pese a ello, la organización dijo estar dispuesta a instalar una mesa de diálogo “a la brevedad posible”, aunque condicionó cualquier avance a que los acuerdos tengan carácter resolutivo y no meramente consultivo.
En ese sentido, la CNTE elevó el tono de su exigencia y demandó la reinstalación de la mesa nacional entre su Comisión Única de Negociación (CNUN) y la titular del Ejecutivo federal.
“Queremos diálogo directo con la Presidenta”, advirtió la CNTE, al dejar claro que no aceptarán intermediarios para atender sus demandas centrales.
