Dos maestras asesinadas… y Mario Delgado responde con cifras, promesas y discurso optimista

El discurso de Mario Delgado habla de millones y oportunidades, pero en Michoacán la violencia escolar acaba de mostrar su cara más cruda: asesinato de dos maestras.


Tras la tragedia que sacudió a Lázaro Cárdenas, Michoacán, donde un adolescente de 15 años asesinó a dos maestras dentro de una preparatoria, desde la Secretaría de Educación Pública (SEP) no podían faltar las cifras, promesas y discursos optimistas.

En gira por Uruapan, Michoacán, el titular de la SEP, Mario Delgado Carrillo, encabezó la reconversión de una telesecundaria a bachillerato y, de paso, se dio tiempo para presumir los números del llamado ‘Plan Michoacán por la Paz y la Justicia’.

Todo esto, mientras el estado sigue procesando una de las agresiones más crudas contra el magisterio en tiempos recientes.

Con el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla al lado, Delgado sacó los números: casi 9 mil 500 millones de pesos en inversión educativa, 30 mil nuevos espacios en prepa, más de 200 mil lugares proyectados a nivel nacional y un paquete de becas que, dijo, ya alcanza a más de 790 mil estudiantes en la entidad.

Y ya encarrerado soltó más números:

— 122 mil becas Rita Cetina en secundaria

— 466 mil apoyos para primaria

— 130 mil becas Benito Juárez en media superior

— 17 mil apoyos de Jóvenes Escribiendo el Futuro

— 54 mil de la nueva beca Gertrudis Bocanegra

Y luego las promesas: 50 mil nuevos espacios en educación superior y hasta tres planteles de la Universidad Nacional Rosario Castellanos.

Y es que el discurso del titular de la SEP no pierde la línea de siempre: más escuelas, más becas, más oportunidades…

Todo eso, para combatir la violencia. Porque de acuerdo con el guión que trae bajo el brazo, mantener a los jóvenes en las aulas es la clave para construir paz.

Pero la realidad es cruda

Porque mientras la boca se llena de cifras y número, la realidad acaba de dar un golpe brutal en la frente: dos maestras asesinadas por un menor dentro de un plantel. Un caso que exhibe justo lo que ni las millones de becas han podido contrarrestar.

En la realidad cruda, la pregunta flota:

¿Alcanza con abrir más espacios y más becas cuando lo que está fallando también pasa por la violencia, la salud mental y el entorno familiar de los estudiantes?

Porque una cosa es presumir números que tanto inflan el ego del Secretario… y otra muy distinta es responder a una crisis de violencia escolar que lejos de disminuir, siguen incrementándose.