Éste miércoles fueron publicadas en el Diario Oficial de la federación las leyes secundarias de la reforma educativa promulgadas por el Presidente Enrique Peña nieto.

Se tratan de la ley General de Educación. Ley General del INEE y Ley General del Servicio Profesional Docente.

La reforma educativa se gestó al interior del Pacto por México entre los principales partidos políticos del País (PRI, PAN y PRD).

Según la Presidencia de la República, la reforma educativa tiene 6 beneficios:

-Reglas transparentes y claras que premian el mérito.

Las nuevas condiciones de ingreso al magisterio permitirán que quienes impartan clases a nuestros niños y jóvenes, sean aquellos mexicanos que mejor se han preparado y tengan la capacidad para responder a las exigencias de un aprendizaje efectivo.

-Nuevas oportunidades para el desarrollo profesional.

La Ley General del Servicio Profesional Docente reconoce la importancia de elevar el desempeño docente a partir de estímulos y apoyos adecuados, así como mejores condiciones para impartir clases. Quien destaque en su desempeño será objeto de reconocimientos.

-La reforma también establece obligaciones a las autoridades.

Las nuevas leyes no solamente imponen obligaciones a los maestros o a quienes desean serlo, sino también a quienes ejercen funciones de autoridad. La autoridad NO podrá designar arbitrariamente a quien deba desempeñar estas funciones y se crea el Sistema de Información y Gestión Educativa, a fin de agilizar los trámites administrativos y que los maestros y quienes ocupan puestos de dirección o de supervisión, dediquen mayor tiempo a sus labores con los alumnos.

-Fortalecimiento de las capacidades de gestión de la escuela y aseguramiento de la gratuidad.

Las recientes reformas están plenamente inspiradas en la convicción de fortalecer la educación pública, laica y gratuita.

-Pleno respeto a los derechos laborales de los maestros.

La Ley General de Servicio Profesional Docente facilita la superación de quienes ya trabajan en el Sistema Educativo Nacional y reconoce el valor de sus aportaciones a la sociedad. Los maestros que hoy estén en servicio y sean evaluados, mantendrán su plaza, al tiempo que se establecen estándares de calidad para los de nuevo ingreso.

-Imparcialidad, objetividad y transparencia de la evaluación.

Se tomaron en cuenta las voces del magisterio, sobre la necesidad de contar con un sistema de evaluación justa, objetiva y transparente, que atienda a la gran diversidad de circunstancias y regiones. El Instituto Nacional para la Evaluación analizará todos los componentes, procesos y resultados del sistema educativo.

Los decretos se pueden descargar AQUI.

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