El INEE y la levedad de la educación

 

Ya se aplicó el nuevo examen “Planea” a los alumnos de sexto grado de primaria. Este evaluará lo que ellos aprendieron a lo largo de seis años que comprende dicho nivel. También se han estado aplicando encuestas a maestros, alumnos y padres de familia, más como un justificante de que se está haciendo algo que como una auténtica intención de mejorar la educación.

Con respecto a Planea, este prueba evidenciará -una vez más- los síntomas de una educación enferma que cada año empeora más y más. Aunque para tratar enfermedades “leves” basta con ver los síntomas, para las “serias” eso no es suficiente además de que no sería profesional. Harían falta muchos análisis para identificar correctamente la enfermedad y suministrar el antibiótico adecuado. No hacer esto llevaría a estar adivinando la afección y perdiendo tiempo valioso. En este punto yo me haría la siguiente pregunta: ¿el bajo nivel de logro de los alumnos de educación básica y media superior es una enfermedad “leve” o “seria”?

Para el INEE los síntomas detectados con las evaluaciones escolares son suficientes para determinar que son los maestros la causa de que los niños y jóvenes no aprendan lo que la SEP dice que deben y pueden aprender. Son sus bajos conocimientos y pobres prácticas pedagógicas las que están mal. Con esto el INEE demuestra su falta de profesionalismo.

Este instituto no se ha dado cuenta de que los libros de texto gratuito de los alumnos señalan las dinámicas de aprendizaje a seguir en cada tema. Esas dinámicas fueron puestas ahí para que el maestro las tomara como guía para la enseñanza. Se supone que dichas dinámicas se corresponden con los propósitos y los enfoques formativos de cada materia o campo de estudio. Todos los maestros, todos los días, seguimos las mismas dinámicas señaladas por la SEP en los libros de texto gratuito.

Pero las dinámicas no funcionaron o los contenidos eran demasiados o no eran los apropiados. Ahora le quieren echar la culpa a los empleados que las siguieron y no al jefe que las giró. Para hacer creer que los maestros son los culpables del fracaso educativo, el INEE los examinará, dentro de la evaluación del desempeño, a través de casos “especiales” de problemas de aprendizaje.

Sin embargo, es la generalidad de los alumnos, y no solamente los casos “especiales”, los que presentan deficiencias graves en habilidades básicas como la lectura, su comprensión, la escritura y las operaciones básicas. ¿Cómo puede el INEE evaluar el desempeño docente frente a esta generalidad si las dinámicas para ellos fueron establecidas por la propia SEP? No puede, y si no puede, entonces los maestros no son el problema.

Hay quienes defienden esa quimera de la reforma educativa y hasta se rasgan las vestiduras por hacerla efectiva; razones económicas tienen para hacerlo. Sin embargo reconozcan, por el bien de la educación y del futuro de México, que dicha reforma es una quimera, es decir, imposible de alcanzar. Es necesario que nos sentemos a dialogar, autoridades y docentes, a buscar la solución al grave problema que enfrentamos. Las soluciones unilaterales nunca han sido efectivas y sí agregan más caos al ya existente. Lo estamos viendo en el centro y sur del país. ¿Qué más necesitamos para reconocer que estamos haciendo las cosas mal? ¿Acaso otra evaluación? ¡Sería el colmo!

PD. El próximo lunes salen las convocatorias para evaluar el desempeño del primer bloque de docentes en servicio. Léanlas bien. No firmen ni autoricen nada porque estarían aceptando los términos de su aplicación como días y horas inhábiles. Involucren a sus sindicatos para que cuando menos esto no se efectúe así. Ninguna autoridad puede disponer del tiempo privado de los docentes. No necesitan que nos registremos; tienen nuestros datos; que simplemente manden la orden y ya. Aunque nos oponemos a esta evaluación, la tomaremos si no hay de otra, pero apegada a la ley federal del trabajo.

 

 
 

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